INCAE me ha integrado a una gran familia latinoamericana

Al analizar circunstancias que he vivido, siempre encuentro fascinante el recurso de la metáfora. La metáfora permite ilustrar de forma clara nuestros pensamientos, y ayuda a plasmar un mensaje en nuestra audiencia con mayor efectividad.

En este caso, mi vida puede ser vista como un buque en el océano. Grace Murray Hopper alguna vez dijo: "un barco anclado en el puerto está a salvo, pero no fue para eso que los barcos fueron construidos". En 2012, mi vida transcurría con tranquilidad. Mi posición en P&G me permitió desarrollarme como profesional, y mi futuro dentro de la empresa era promisorio.

Sin embargo, las aguas en que me encontraba navegando en ese momento empezaban a hacerse rutinarias. Con el pasar de los días me percaté que luego de tres años en la misma franja marítima, era hora de partir en busca de nuevos retos, nuevas experiencias y por qué no, nuevas herramientas de navegación que pudiera adicionar a mi buque.

Fue así como tomé la decisión de dejar un puerto que aprecio y con el que estoy eternamente agradecido llamado P&G, y enrumbarme en lo que hasta el día de hoy ha sido la mejor experiencia de mi vida.

INCAE me ha integrado a una gran familia latinoamericana que tiene como objetivo tener un impacto positivo en la región. Las personas que he tenido la oportunidad de conocer durante este periodo han dejado una huella indeleble en mí, y las amistades que han florecido permanecerán a mi lado por el resto de mis días.

No de menor importancia resulta la excelente facultad con que cuenta la institución. Una legión de experimentados capitanes dispuestos a compartir con los estudiantes las mejores herramientas de navegación para surcar un turbulento mar de negocios cada día más competitivo e impredecible.

Fueron muchas las horas de presión y arduo trabajo; sin embargo INCAE me permitió sobrepasar mis límites y ver mi esfuerzo recompensado. En mi caso, un claro ejemplo es el orgullo que sentí durante mis estudios en la Universidad de St. Gallen (doble titulación) cuando en uno de los proyectos propuse la mejor solución al problema en cuestión, implementando los conocimientos adquiridos en riesgo financiero en la clase del profesor Germán Retana.

Este es precisamente el impacto que INCAE tiene en la región. Incaístas, desempeñando roles estratégicos en el sector público y privado, poniendo en práctica conocimientos adquiridos que permitan hacer de Latinoamérica un océano vasto en oportunidades y desarrollo.

INCAE debe de seguir siendo un generador de líderes honestos, capaces, y comprometidos con el bienestar de la región. Su pericia en el tema de sostenibilidad representa una oportunidad estratégica, y no me cabe la menor duda de que la institución jugará un papel preponderante en la adopción de este tema en las empresas de la región.

Personalmente, INCAE me ha brindado la oportunidad no solamente de navegar en aguas excitantes y desconocidas que jamás pensé cruzar, sino que me permitió fortalecer mis conocimientos y compartir algunos de los mejores momentos de mi vida con personas increíbles ¡Gracias INCAE!

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