La experiencia Incaista de la familia Vázquez

Era inicios de la década de los 90 y Fernando Vásquez necesitaba crecer profesionalmente para adaptarse a las necesidades del mundo de ese momento. Ese año decidió tomar la maestría ejecutiva de INCAE y luego de mucho trabajo ese año se graduó del MAEX II que le dio las herramientas para poder seguir avanzando con éxito. Fernando quedó encantado con la experiencia y todo lo que esta institución representa. Desde que egresó Fernando del programa, toda su familia ha incorporado a INCAE en su desarrollo.

La capacidad de analizar tomando distintas perspectivas, el conocer cómo se manejan los negocios en los distintos países de la región, el entender la importancia de tener conocimientos en mercadeo, los recursos humanos, operaciones, finanzas, el escenario político y el desarrollar la capacidad de ser un líder efectivo, inclusivo y que ayuda a generar equipos de alto desempeño que crean valor, fueron parte de las claves que hicieron que el aprendizaje que tuvieron en INCAE se volviera un manual de vida para esta familia.

Los Vázquez (que por temas en registro civil tienen miembros que usan “Vázquez” y “Vásquez”) tienen una empresa familiar en la que gran parte de ellos trabaja, una exitosa compañía dedicada a la importación de vehículos marca Toyota y que tiene presencia en Quito, Machala, Loja, Riobamba y Cuenca. INCAE se volvió una clave para su éxito. En 2003, Pablo Vázquez, sobrino de Fernando, salió del Programa de Alta Gerencia (PAG) y se graduó junto a la generación PAG LI y ahora junto a Fernando son miembros de la empresa y continúan aplicando las herramientas aprendidas en INCAE. Pablo volvió a sus aulas y egresó del EMBA 2013 para actualizarse y seguir haciendo a la institución parte importante del éxito de la empresa.

“La experiencia de INCAE, tanto fuera como dentro de las aulas, se resume en tres palabras: esfuerzo, esfuerzo y esfuerzo. Y después de tanto esfuerzo, siempre existe la recompensa.” David Vázquez, MBA 2015.

Luego de la gran experiencia de los dos Vásquez, la siguiente generación no demoró en seguir el ejemplo de sus padres, entrar a las aulas de INCAE, enfrentar el sistema de casos, aprender a trabajar en equipo con compañeros de toda Latinoamérica y aplicar herramientas gerenciales que enseña la escuela número uno de la región. En 2003, Juan Vásquez, hijo de Fernando y quien también forma parte de la empresa familiar, estaba entrando en el MBA residencial de Costa Rica, de la cual egresó en 2005 como primero de la generación MAE XLV tras una gratificante experiencia.

“Buscaba un entrenamiento adecuado para poder hacerme cargo de los negocios de mi familia. Para esto, necesitaba estudiar una maestría en administración de empresas con una visión holística, impartida por una universidad o instituto de calibre mundial pero que esté enfocada en la realidad socio cultural y económica de Latinoamérica. La mejor opción, sin duda, era INCAE”, comentó Juan.

“Necesitaba estudiar una maestría en administración de empresas con una visión holística (...) que esté enfocada en la realidad socio cultural y económica de Latinoamérica. La mejor opción, sin duda, era INCAE”. Juan Vásquez, MAE XLV.

En 2013 David Vázquez, quien trabaja en la división de seguros de la empresa familiar, entró al campus de INCAE en Costa Rica para realizar el MBA residencial junto a su esposa Daniela López, quien a diferencia de los Vázquez, no tenía una carrera en Ingeniería, Economía o Administración, sino que es una diseñadora y microempresaria del mundo de la moda, lo que planteó grandes retos. Del MBA salieron llenos de amistades, de herramientas y una mente abierta y dispuesta a aplicar todo lo aprendido en sus proyectos personales y profesionales a futuro.

“La experiencia de INCAE, tanto fuera como dentro de las aulas, se resume en tres palabras: esfuerzo, esfuerzo y esfuerzo. Y después de tanto esfuerzo, siempre existe la recompensa. Mi principal aprendizaje fue acostumbrarme a trabajar sin quejarme y generar resultados a pesar de todas las adversidades. Con toda seguridad, el INCAE representa el mayor reto profesional y personal de todos, por lo que el éxito post INCAE está garantizado“, comentó David, quien fue Valedictor de la generación MBA 2015.

Para Daniela, la experiencia que la llenó de amistades. “Lo que más me gustó de mi experiencia en INCAE fue la convivencia con personas de diferentes países, quienes me enseñaron la importancia y el valor del trabajo en equipo, y que la verdadera amistad trasciende fronteras y perdura en el tiempo”.

”INCAE te permite entender cómo en otros países de Latinoamérica se están haciendo las cosas y eso es lo más valioso de todo”.

Pocos meses después de que David y Daniela se graduaran del MBA, su hermano Pedro, que trabaja en un hotel en Cuenca, egresaba del EMBA. La maestría ejecutiva lo llenó de aprendizajes claves para quienes ya están dirigiendo empresas y necesitan la flexibilidad y perspectiva global que entrega la maestría que lleva a sus participantes por España, Estados Unidos, Colombia, Nicaragua, China y Perú.

"Quise entrar al EMBA para conocer a través de otros gerentes de la región, y la experiencia fue espectacular. Los compañeros, los profesores, el haber ido a lugares como España y China te da una mayor perspectiva”, comentó Pedro, quien explica que la mejor herramienta de todas las que entrega el programa es el networking, porque “INCAE te permite entender cómo en otros países de Latinoamérica se están haciendo las cosas y eso es lo más valioso de todo”.

Ahora la empresa familiar sigue trabajando duro por ir creciendo, y mejorando sus actividades siempre con lo aprendido en INCAE en la mente y los valores que entrega la institución en el corazón. La empresa durante su historia ha contratado Incaistas y ha ido aceptando a grupos de estudiantes del MBA para que hagan su consultoría grupal obligatoria llamada Management Consulting Project (MCP) en alguna de sus divisiones, las que han resultado en proyectos de mejoras financieras y operativas que generaron gran valor a una empresa que se desempeña en el complejo escenario del mercado automotriz ecuatoriano.

La tercera generación de Vázquez en la empresa y en INCAE todavía le queda tiempo para llegar, pero esperamos que el amor que esta familia tiene por su Alma Mater y lo que representa aún siga, porque su historia es ejemplo de la formación de líderes positivos cuyo impacto positivo se les agradece y esperamos continúe.

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